Terapia o análisis online: ¿una opción efectiva?
- Consuelo Carvacho
- 20 ago 2021
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 9 ene 2023
La psicoterapia o el psicoanálisis es una herramienta de trabajo basada en el diálogo y la palabra. Entonces, desde esa lógica, sería posible pensar que el abordaje sería efectivo a través de cualquier medio e incluso a través de una video llamada o una llamada telefónica, ya que, de esa manera, se podría hablar y utilizar el lenguaje para enfrentar todas aquellas conflictivas o el padecer que generado la motivación a consultar y las que sea necesario tratar.
La terapia o análisis es un proceso colaborativo, donde se busca darle un lugar y espacio a la persona para un autoconocimiento y descubrimiento de aquellos procesos inconscientes que han proporcionado los conflictos. Además, es un proceso donde se genera una adquisición de herramientas para permitir afrontar diferentes circunstancias de la vida de manera más efectiva y saludable.
El ritmo y estilo de vida que llevamos en la actualidad, más la pandemia por el COVID 19, han obligado y provocado que cada vez más profesionales de la salud mental tengan que hacer uso de las tecnologías digitales como medio para atender las necesidades de las personas, pues, a fin de cuentas, lo que tiene valor terapéutico es el vínculo, lazo y la palabra que se vaya instaurando entre el terapeuta y la persona, más allá de la herramienta usada para establecerlo. Por lo anterior, cada vez es más notorio que la tecnología hace de las suyas y colabora en la conexión entre las personas.
Tal ha sido el auge de la psicoterapia online o virtual, que desde hace unos años se han realizado investigaciones sobre su uso, identificando efectos positivos en quienes han recibido atención psicoterapéutica por este medio.
Una de las ventajas observadas en este tipo de atención, tiene que ver con la facilidad en el seguimiento, a diferencia de la psicoterapia tradicional, donde el contacto entre los protagonistas del proceso terapéutico se reduce a los espacios del consultorio. Sin embargo, es importante mencionar, que el consultorio hace la diferencia en la experiencia que se podría tener, ya que es un espacio único y 100% privado. En relación con esto último, muchos podrían necesitar una atención presencial, eso dependerá del caso a caso.
En general, los profesionales de la salud con experiencia en esta modalidad han coincidido en destacar como ventajas del uso de estas tecnologías digitales. Por una parte, la reducción en los costos para ambas partes, lo que permite ofrecer un servicio más accesible en términos económicos, eliminando gastos en tiempo y dinero para el transporte o traslado de un lugar a otro.
Además, la posibilidad de recibir atención psicológica en tu hogar, u otro espacio, ha resultado una enorme ventaja para aquellas personas con movilidad reducida, o que, por alguna circunstancia, se les dificulta trasladarse a diferentes lugares. O también para aquellas personas que solamente se sienten seguros en su casa y no pueden salir de ahí en ciertos momentos de crisis.
Países como Australia, han hecho un esfuerzo en promover este tipo de abordaje, pues ha permitido brindar atención a personas ubicadas en regiones alejadas o de difícil acceso, evitándoles tener que viajar hasta los centros más poblados o grandes ciudades en busca de atención psicoterapéutica.
Igualmente, en los casos de emigrantes, el poder recibir atención ante el proceso de adaptación a un nuevo país, en su propio idioma y con personas de su propia cultura o país, facilita y ayuda a prevenir los diferentes síntomas asociados a este proceso migratorio.
Y finalmente, para aquellos que pueden sentirse más cómodos relacionándose a través de estos medios, resulta ventajoso, evitando así la ansiedad propia del encuentro terapéutico personal. Lo anterior, podría facilitar la expresión de emociones, ideas o experiencias que en otros contextos tomarían mucho más tiempo lograrlo.
Evidentemente, también existen riesgos que son importantes de pensar, como verificar que el terapeuta que ofrece el servicio sea realmente un profesional capacitado, lo cual puede comprobarse a través de la federación, superintendencia de salud o colegio de psicólogos correspondiente. A su vez, sería relevante considerar cuáles sería las plataformas más adecuadas a utilizar, ya que no es lo mismo una plataforma que esté protegida y sea conocida como Zoom o Meet, que una desconocida que no tenga certificación o aprobación de la red tecnológica.
En definitiva, así como ocurre en una terapia presencial, cada terapeuta mantendrá su estilo y empleará las técnicas que considere necesarias de acuerdo con su experiencia y formación. Queda de parte del usuario decidir de qué manera quiere atenderse y evaluar cómo se siente durante el proceso. Todos tienen la posibilidad de reflexionar si ha sido beneficioso, si prefiere pedir ayuda a otro profesional que atienda presencial o acudir a alguien que tenga otra forma de trabajo. Cada persona es libre de elegir cómo se siente más cómodo para trabajar su problemática o padecer.





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